Ya no peinaré tu pelo,
haré trenzas de suspiros
te veré de lejos
seguiré tus pasos entre la maleza,
encinas caducas, más tristes que cipreses.
Ya no peinaré tu pelo.
Y se deshacen mis dedos
inútiles ya.
Y agarraré tus mechones
uno a uno, otra vez,
en ese tapiz imposible que es tu olvido.
(Me faltan piezas, sobra gente.
Ahogadilla histérica mi llanto.)
Ya no besaré tu cuello,
olvidaré tu olor, tu piel
(me agarro a tu piel como a la vida,
y cierro los ojos
y no puedo sentirte otra vez)
Perderé las nubes que poblaban nuestros cielos.
Y tu sabor
Y ya no besaré tu cuello
Y escucho el silencio los días de lluvia.
(Los pájaros no se atreven a cantar.)
Y te busco entre los coches
en los viejos lugares no hallados
que me empeñé en inventar.
Y esconderé tus recuerdos en la caja de galletas
y querré devorarlos tantas veces, en silencio.
(escondida, sin ser vista,
sabiendo que hago mal)
y después,
la tristeza absoluta que acompaña al vacío.
Volvemos a los clásicos. La imagen de hoy se la hemos tomado prestada a Susy Gómes "Ahora es ahora".
Tags: poesía, roturas, fisuras, pérdidas, aysssssssss
Precioso Sugar. Tenía ganas de leer tus poemas. Besos, Mostaza.
Muchas gracias Mos, es un placer recibir tu visita. ¿Sabes? A veces, yo también, lloro escondida entre las sábanas. Un beso enorme.