Puedo imaginar tus ojos
enfrentándose a los suyos.
(puedo)
Puedo imaginar tus manos
rodeando sus caderas.
(¿puedo?)
Puedo cansarme con vuestros jadeos
sentir la sed del sudor que derraman vuestros poros
e intentar quemar la piel que nos separa.
(Basta)
Puedo sentir tus labios
en el hueco de sus ingles.
(pienso en pluricornios)
Puedo ver su cuerpo
Intercambiable también
Retorcerse entre tus piernas.
(Pero ya no miro, ni oigo,
abandoné la escena)
Y con la misma cara de domingo
pararás el tiempo
y sonreirás
feliz de ser quién eres.
Tags: otra vez la esquizo voz
Reflexiones de andar por casa para marujas frustradas, opositor@s vinagres y oficinistas prejubilados.