
La carretera atraviesa los campos amarillos. Me alimento de raíces. “A la physis le gusta de ocultarse” busco el secreto que Hermes me niega. Mi yo dormido lo sabe. Soy semilla, y cáscara. Germino para abortarme otra vez. Odio.
Mi yo dormido teme a los pájaros, le quieren devorar. Me cubro de paja y grito. Nueva metamorfosis, no germino. Ahora soy bufón de los campos, mato a las aves, de infarto. Pobre corazón.
Puedo ser peor. Puedo. Puedo ser gusano, topo, araña, planeta errante sobre tu cabeza. ¡Pobre estrella!
Me río
del sol mientras muero, degollada, en los altares del tiempo.
Sacrifio Virginal.
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Reflexiones de andar por casa para marujas frustradas, opositor@s vinagres y oficinistas prejubilados.